Enfermo
Así se define mi estado actual. Llevo toda la semana encadenado a una bolsa de plástico con pañuelos de papel cuidadosamente doblados, aguantando como buenamente puedo la irritación de mi nariz -aún ayer con la piel levantada- cada vez que mis mucosas dan por descargarse.
Todo ello acompañado -por supuesto- de la inevitable sensación de que mi cabeza es un bombo, sensación que intento aliviar a base de paracetamol, pastilla blanca en dosis de 650mg, o acetilsalicílico, en comprimidos de 500mg. Sin efervescencias. Son un alivio sintomático de los dolores ocasionales leves o moderados, como dolores de cabeza, dentales, menstruales -bueno, de esos no sufro-, musculares (contracturas) o de espalda (lumbalgia). O eso dice el papelito que acompaña a la caja.
También menciona los estados febriles, es horrible estar sudando y acalorado cuando sabes que hace frío. Siempre habrá alguien que te diga: "Pero tápate, que aunque tengas calor hace frío." Y uno intenta explicarle de modo simple el principio de Le Chatelier, y que para bajar la fiebre lo mejor no es meterse debajo de cuatro mantas.
También está el cansancio, por si no llegase con todo lo demás, se alían contra uno todos estos síntomas justo cuando tengo que estudiar los exámenes finales.
Por suerte ya estoy mejor, ayer ya no necesité la ayuda de ningún comprimido farmacéutico para conseguir concentrarme de un modo mínimo, y hoy no me siento cansado. Esto mejora, no hay duda.