En el campus sur de mi
universidad hay una (bueno, muchas) pared con cemento al desnudo. Como en todas las paredes con cemento al desnudo había varias pintadas. Entre ellas destacaba una, todo el que pasaba por allí y la leía sonreía y la comentaba con sus conocidos.
No nos daba el secreto de la juventud eterna, la inmensurable felicidad o la reivindicación perfecta. En absoluto. De hecho ni siquiera era gramaticalmente correcta. En aquella pared se leía "Tania, aquí es tristo sin tú". Un poco más adelante, en el pabellón universitario se leía una especie de epílogo: "Tania, te quie[ventana]" donde [ventana] es una ventana, obviamente.
Creo que era la pintada más famosa del campus, o por lo menos debería serla.
Este año unos pocos de mi clase y unos pocos no-de-mi-clase nos hemos juntado para formar un equipo de baloncesto para la liga universitaria. Como somos muy originales (y siguiendo la tónica habitual de poner nombres raros a estos equipos) le hemos llamado "Tristo sin tú", en conmemoración a la "obra literaria".
Pero, ¡ay!, el otro día pasé por allí y ya no está. La han borrado. En aquel muro ahora se ve un dibujo del Che sobre fondo blanco... Pintada, ahora sí que es tristo sin tú.