Normalmente los científicos adoran encontrar una razón para todo. Básicamente a eso es a lo que se dedican, y las órbitas planetarias no podían ser menos.
Allá hacia finales del siglo XVIII el señor Johann Daniel Titus se dedicó a buscar una relación aritmética (puramente experimental) que nos diese la distancia entre los planetas y el sol. La encontró y su amigo Johann Elert Bode la pulió y popularizó. Se la conocía como la ley de Titus-Bode y nos daba con bastante exactitud la posición de los planetas conocidos en aquellos tiempos, es decir, Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter y Saturno.
La cosa era más o menos así: hagamos una sucesión cuyo primer término sea un cero, el segundo un tres y a partir de ahí cada término es el doble del anterior:
0 3 6 12 24 48 96 192 384
Ahora, sumémosle cuatro a todos los términos:
4 7 10 16 28 52 100 196 388
Y, para normalizarlo, dividamos entre diez (así nos queda que la distancia Sol-Tierra (obviamente el tercer término) sea uno, que es la definición de la Unidad Astronómica (a grandes rasgos, claro):
0.4 0.7 1.0 1.6 2.8 5.2 10.0 19.6 38.8
Pues bien... ahora hagamos la comparación de distancias con los planetas conocidos:
| Planeta | Distancia real (UA) | Titus-Bode |
| Mercurio | 0.39 | 0.4 |
| Venus | 0.72 | 0.7 |
| Tierra | 1 | 1 |
| Marte | 1.52 | 1.6 |
| Júpiter | 5.2 | 5.2 |
| Saturno | 9.54 | 10.0 |
Como podéis observar me he saltado el valor 2.8, pero los demás se podían ajustar bastante bien... tal vez haya ahí un planeta no descubierto, o tal vez esta ley no es tanto una ley como una curiosidad.
Entonces, poco después, se descubrió Urano (fue Bode el que propuso ese nombre). Se calculó su órbita y se observó que la distancia Sol-Urano era de 19.19 UA, Titus y Bode predecían 19.6... ¿qué pasaba entonces a las 2.8 UA?
Los astrónomos empezaron a observar esa región del espacio, y poco después encontraron un objeto, lo llamaron Ceres. A este le siguieron varios objetos más, como Pallas o Juno. Se había descubierto el cinturón de asteroides, y su distancia al Sol se suele cifrar en 2.77 UA.
Increible, algo había en las leyes del universo que hacía que las posiciones permitidas para los planetas siguiesen esa ley. Además se encontró que esta también la cumplían los satélites de Júpiter.
Pero, ¡ay!, se descubrieron Neptuno y Plutón y se nos fastidió el invento. La distancia Sol-Neptuno es de 30 UA, mientras se prevén 38.8, y la distancia Sol-Plutón es 39.4 UA mientras se predicen 77.2
Y sin embargo el descubrimiento del cinturón de asteroides se debe a esta falsa ley, que se ajusta enormemente a los objetos más cercanos al sol (¡considerando cercano al sol el planeta Urano!), desconcertante.